MERECIDO DESCANSO


Muchos de vosotros ya habreis hecho vacaciones, otros las estais disfrutando y algunos aún estais esperando ansiosamente su llegada. Pues debeis saber que el running también necesita vacaciones.

Si os dais cuenta que los mismos entrenamientos que antes disfrutabais y podíais realizar sin problemas; ahora los sufrís y os cuesta trabajo terminarlos, quizas estéis cerca del sobreentrenamiento y haya llegado el momento de tomarros unas vacaciones del running.

El descanso, además de recuperar nuestro cuerpo y, gracias a la sobrecompensación hacernos más fuertes, influye también en el aspecto anímico. Un día de descanso hace que nuestra mente repose y coja más fuerza para futuros entrenamientos o competiciones. Realmente hacen falta varios días seguidos sin entrenar para que nuestro estado de forma físico disminuya. Por tanto, a parte de recargar nuestros depósitos de glucógeno y permitir una correcta recuperación y mejora muscular, también despejamos la cabeza y nos preparamos psicológicamente para afrontar nuestros retos con energía renovada.

El descanso forma parte del entrenamiento. Debemos aprovechar el verano para desintoxicarnos del running y reponer fuerzas de cara a la próxima temporada.

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Es casi obligatorio pasar unos días de inactividad total en el que el organismo se recupere de los esfuerzos arrastrados. Tras ellos, y antes de volver a ponernos en marcha con la planificación, debemos aprovechar el verano para cambiar de actividad, de entorno y despejar la mente. Será el primer paso en la puesta a punto para volver a correr. Ejercicios que nos reportarán beneficios en nuestra condición física.

Parar de correr no es abandonar del todo el ejercicio: lo importante es cargar las pilas y coger ganas de afrontar la siguiente temporada.

Cualquier lugar es una buena opción para andar, todo tiene sus ventajas. Pasear por la arena de la playa favorecerá la circulación sanguínea, a la vez que nos produce un efecto relajante, tonificará nuestros pies y trabajaremos nuestros tobillos: lo agradeceremos cuando retomemos la carrera. La montaña también es un buen recurso, caminar por la sierra es un buen ejercicio cardiovascular, dando una dosis de aire puro a los pulmones, en el que los abruptos desniveles harán fortalecer los músculos de las piernas.

 

Tal cómo aconseja Víctor García (atleta olímpico de 3000 metros obstáculos) en su blog:

«Descansar en verano es entrenar para el futuro A veces el descanso es el mejor entrenamiento … a nivel físico (regeneración de tejidos, adaptaciones …) y a nivel psíquico (desconexión, recarga de energías …). En definitiva, ¡todo son ventajas!»

Este artículo ha sido elaborado con información extraida de:

 

 

RUNNOREXIA


«Runnorexia»o adicción al running.

Salir a correr es un hábito muy sano, pero algunas personas se sienten «enganchadas» al running, que si no salen un día a correr «tienen mono»…e incluso les cambia el humor.

Pero adicción al running no es lo mismo que el sobreentrenamiento:

La runnorexia no es lo mismo que sobreentrenar. La obsesión por correr puede llevar a un individuo a entrenar demasiado, lo que puede causar el sobreentrenamiento. Los síntomas del sobreentrenamiento son a corto plazo, y tienen que ver con el periodo de recuperación y descanso. En este sentido, sí que se puede afirmar que la runnorexia está vinculada con el Síndrome de sobreentrenamiento.

images36La runnorexia o adicción a correr es una pérdida de perspectiva del rol del ejercicio físico en la vida de la persona. Mientras una persona puede sufrir un periodo de sobreentreno porque se acerca una competición importante y ha planificado mal su puesta a punto, una persona con runnorexia padece un problema más serio. En este caso, existen aspectos psicológicos importantes: creencias irracionales, autoestima baja, etc.

Algunos expertos afirman que existen factores biológicos que causan esta adicción, pues parece haber una conexión entre las sustancias químicas placenteras que libera el cerebro cuando se practica actividad física (endorfinas, dopamina, etc.) y este trastorno, igual que ocurre con la adicción a las drogas. Es decir, el área cerebral del refuerzo está implicada en las conductas adictivas y obsesivas también está implicada en la runnorexia.

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Según el psicólogo Eduardo Carreño: “Existen dos tipos de adicciones: las adicciones a sustancias (drogas) y a los comportamientos (adicción al trabajo, a las compras, al deporte, etc)». Como vemos, el caso de la adicción a salir a correr es una adicción a una actividad y el placer que genera la práctica en cuestión.

Síntomas que presenta la persona con runnorexia:

La persona con runnorexia sobrevalora el running, convirtiéndolo en el elemento más importante de su vida incluso por encima de la familia, los amigos, el trabajo, etc.

Es capaz de cancelar citas o no asistir al lugar de trabajo para poder ir a correr. La fatiga o las lesiones no le impiden realizar sus sesiones de entrenamiento, ya que el malestar que siente si no realiza estas sesiones es superior a él. Su tiempo libre está destinado a correr, y su vida se mueve con una única idea en la cabeza: el running.

Si un día no puede salir a correr, puede sufrir cambios de humor, ansiedad, irritabilidad,…

Puedes padecer runnorexia si toda tu vida gira en torno al running: “¿a qué hora salgo a correr?, ¿qué como antes de salir a correr?, necesito nueva equipación para correr, tengo que apuntarme a un montón de carreras este año…etc”. Son algunos de los pensamientos que pueden aparecer cuando uno es adicto al running.

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Señalan los expertos que una persona que padece “runnorexia”, sale a correr con rozaduras y heridas en los pies, incluso con lesiones. Normalmente el único tema de conversación de una persona con runnorexia gira en torno al deporte, a sus tiempos, sus metas, sus problemas, los mejores sitios para practicar running, la mejor alimentación, la mejor equipación, la mejor hora…

Las personas adictas cuando se lesionan, probablemente, no sean capaces de detenerse y perder un tiempo para curarse, y si lo hacen experimentan síntomas de abstinencia como ansiedad, irritabilidad, depresión y problemas para dormir.

Para el adicto más entrenamiento, más horas, más kilómetros, más intensidad: MÁS es  siempre mejor. Cualquier cosa que interfiera con el deseo de hacer más ejercicio se acaba resintiendo.

Hay una línea muy fina entre ser un deportista dedicado y ser adicto al running.  solo el 1% de los adictos al running reconocen su adicción.

Así que cuidadín, si alguien cree que sufre runnorexia, siempre se está a tiempo de modificar hábitos, adaptarlos a un nivel saludable, porque todo en exceso puede llegar a ser perjudicial.

Este artículo ha sido elaborado con información extraida de.

 

 

 

GLUCÓGENO PARA PREVENIR LA FATIGA CRÓNICA EN EL DEPORTE.


¿GLUCO…QUE?. ¡GLUCÓGENO!

El glucógeno es la forma de reserva de la glucosa, y está muy relacionado con la fatiga crónica que sufren algunos deportistas.

La concentración de glucógeno varia entre 9 y 16gr por kg de músculo para una persona normal y sedentaria.

Sus reservas se pueden modificar por el entrenamiento y la alimentación.

Los deportistas de resistencia a menudo experimentan fatiga crónica a medida que pasan los días de entrenamiento. La persona cada vez tiene más dificultad para recuperarse de cada sesión de entrenamiento. Aparece el síndrome de sobreentrenamiento (hablaremos de él en el siguiente artículo) y éste se relaciona a menudo con infecciones frecuentes, malestar general y pérdida de interés por mantener un entrenamiento de alto nivel. Hay más riesgo de lesiones y de desgaste.

Después de un entrenamiento exhaustivo o competición, se necesitan al menos dos o tres días de reposos o actividad física más ligera y una ingesta adecuada de carbohidratos para reponer los niveles de glucógeno muscular.

El glucógeno es la principal forma de almacenamiento de los hidratos de carbono en el cuerpo, el que se forma a partir de la glucosa (azúcar), mientras que en los vegetales el glucógeno estaría representado por el almidón que se encuentra en ellos. Es en los músculos y el hígado donde se encuentra almacenado el glucógeno:

En el musculo: su función consiste en ser una fuente disponible de azúcar (combustible) para el propio músculo.

En el hígado: el glucógeno hepático sirve para mantener un adecuado nivel de glucosa en sangre (azúcar en sangre), particularmente en los períodos entre comidas. Se sabe que después de 12 a 18 horas de ayuno, este glucógeno se vacía casi por completo, quedando el hígado desprovisto de glucógeno, es decir, de su reserva de combustible.

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¿Y qué ocurre con el glucógeno muscular?

Éste se verá afectado solo si se ha realizado una actividad física vigorosa, y por un tiempo prolongado.

La disminución del glucógeno muscular y hepático, ocurrida por una dieta restrictiva en alimentos fuente de hidratos de carbono, o por la práctica de ejercicio prolongado o muy intenso, estimula la formación de glucosa a través de un mecanismo conocido como gluconeogénesis (nueva formación de glucógeno), proceso que ocurrirá por otras vías metabólicas, en las cuales el sustrato, es decir, la fuente para formación de este combustible (glucosa), serán elementos estructurales de otros nutrientes, particularmente proteínas, lo que significa que el cuerpo empezará a utilizar el músculo como fuente para formar una nueva glucosa.

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Por ejemplo,  una persona que pesa alrededor de unos 80 kilogramos, que se encuentra en buen estado de salud y bien nutrida, tendrá una reserva de aproximadamente 500 gramos de hidratos de carbono. De los cuales la reserva más grande se encontrará en el músculo en forma de glucógeno, siendo ésta de unos 400 gramos, mientras que 90-110 gramos se encontrarán en el hígado, también como glucógeno, y apenas 2-3 gramos como glucosa sanguínea.

Si recordamos que cada gramo de glucosa o glucógeno aporta 4 kilocalorías de energía, esto significa que esta persona tendrá una reserva de unas 1500-2000 kilocalorías como hidratos de carbono, energía suficiente para mantener una carrera de unos 12 kilómetros.

Pero…muchos factores pueden alterar la cantidad, la tasa de ruptura del glucógeno y su transformación a glucosa.

1. Durante el ejercicio. El glucógeno intramuscular provee la mayor fuente de hidratos de carbono para los músculos activos. Asimismo, el glucógeno que se encuentra en el hígado, rápidamente se reconvertirá en glucosa para ser liberada a la circulación sanguínea como una fuente extramuscular de glucosa (azúcar = combustible), ayudando así a mantener el esfuerzo físico.

2. Ejercicio. Cuando ha sido muy extenuante o prolongado, y la dieta no ha aportado la importantísima glucosa, el cuerpo necesita  formar este nutriente a partir de otros, especialmente de las proteínas, lo que en resumidas cuentas significa que empezaremos a romper o destruir masa muscular, con el fin de sostener la actividad física y otras funciones importantes del organismo.

Por ejemplo: si practicas una hora de ejercicio físico, de alta intensidad, se consume alrededor del 55% del glucógeno almacenado en el hígado, mientras que éste puede vaciarse totalmente si el ejercicio se mantiene por dos horas.

3. Los primeros 20 minutos. De ejercicio de manera moderada intensidad, el glucógeno muscular provee la energía necesaria para mantener la actividad física; en los siguientes 20, tanto el glucógeno muscular y el hepático aportan 40%-50% de la energía requerida, mientras el resto de la energía provendrá de la oxidación de las grasas, es decir, que es en esta etapa cuando la grasa corporal empieza a ser movilizada para obtener de aquí la energía que hará falta para continuar con el esfuerzo físico. Por lo tanto, las grasas contribuyen con 50% de la energía requerida durante el ejercicio de ligera a moderada intensidad.

4. La dieta. Su composición puede afectar severamente las reservas de glucógeno. Varios estudios han demostrado la importancia de que la dieta sea alta en alimentos fuente de hidratos de carbono, ya que de esto dependerá que las reservas de glucógeno se mantengan en cantidad adecuada. Por tanto, entre más alta sea la cantidad de hidratos de carbono de la dieta, más alta será la reserva de glucógeno muscular.

Así entonces, si la dieta es restrictiva en hidratos de carbono, las reservas de glucógeno tanto hepático como muscular se vaciarán rápidamente, lo cual disminuye la capacidad de mantener el ejercicio de resistencia, tanto como el de alta intensidad.

Se aconseja normalizar el entrenamiento y alimentación pocos días antes de una competición ya sea larga o intensa, con el fin de lograr una reserva máxima de glucógeno muscular. A esto se le llama “sobrecarga” o “sobrecompensación” deglucógeno. Antes del ejercicio cuando tus niveles de glucógeno son altos, podrás ejercitarte por períodos más prolongados, retrasando el agotamiento. Los días restantes antes de la competición, debes disminuir progresivamente la cantidad de entrenamiento y deberás ingerir comidas ricas en carbohidratos (más de 600 gramos) cada uno de los tres días anteriores a la competencia. Este tipo de régimen aumenta las reservas de glucógeno muscular entre 20 y 40% por encima de lo normal.

Alimentos ricos en glucógeno:

Las harinas son una fuente interesante de glucógeno. En tal sentido, tenemos el pan (ya sea blanco o integral),  el arroz, los fideos y las patatas. También se encuentra en algunas frutas como el plátano, la manzana, la naranja y la piña.

Asimismo, una buena alternativa para un desayuno con alimentos ricos en glucógeno, son el yogur, la avena y la mermelada. En menor cantidad, es posible encontrar glucógeno en las pastas, las lentejas y el chocolate.

Ya sabeis la importancia de una correcta alimentación

Este artículo ha sido elaborado con información extraida de http://www.vitonica.com y http://www.guiafitness.com

HIDRATACIÓN RUNNER


Empezamos este artículo con un power point que he traducido y adaptado de otro creado por el COL-LEGI DE FARMACÈUTICS DE BARCELONA. (disculpad porque creo que tiene algún error ortográfico). Clicad en el siguiente enlace:

LA IMPORTANCIA DE BEBER AGUA

Aunque en general una dieta equilibrada y una correcta hidratación son la base para cubrir los requerimientos nutricionales en la mayoría de las personas que hacen deporte, se sabe que existen necesidades específicas que van a depender de diferentes factores, como son las condiciones fisiológicas individuales, el tipo de deporte practicado, el momento de la temporada, el entrenamiento y el periodo de competición .

Los dos hechos demostrados que más contribuyen al desarrollo de fatiga durante el ejercicio físico son la disminución de los hidratos de carbono almacenados en forma de glucógeno en el organismo y la aparición de deshidratación por la pérdida por el sudor de agua y electrolitos. Quien quiere optimizar su rendimiento deportivo necesita estar bien nutrido e hidratado.

EVALUACIÓN DE LA NECESIDAD DE LÍQUIDOS

La reposición más importante en relación con el esfuerzo físico es el restablecimiento de la homeostasis, alterada por la pérdida de agua e iones. De hecho, incrementos en la temperatura y humedad ambientales aumentan la cantidad de sudoración en, aproximadamente, 1 litro/hora.

Estas pérdidas de líquido interno, necesarias para producir un enfriamiento en la piel mediante la evaporación del sudor, llevan al deportista a una deshidratación . Cuando la capacidad de producir sudor comienza a limitarse, el núcleo interno sube de temperatura y aumenta el riesgo de una patología grave por calor.

Aunque entre hombres y mujeres que no realizan ejercicio físico existe una diferencia en la capacidad de termorregulación favorable a los varones (entre otras razones por su mayor superficie corporal y menor contenido en grasa subcutánea), cuando se comparan deportistas de ambos sexos la diferencia se minimiza, ya que el grado de entrenamiento, aclimatación, contenido en grasa, etc., es similar y, si fuera ligeramente favorable al varón, las mujeres lo compensan gracias a su mayor eficacia en evaporar el sudor.

Aproximadamente el 80% de la energía producida para la contracción muscular se libera en forma de calor en el organismo, que debe eliminarse rápidamente para no provocar un aumento de la temperatura corporal por encima de un nivel crítico que tendría consecuencias muy negativas para la salud.

El mecanismo de la sudoración, al mismo tiempo que “enfría” el cuerpo, provoca una importante pérdida de líquidos. La deshidratación progresiva durante el ejercicio es frecuente puesto que muchos deportistas no ingieren suficientes fluidos para reponer las pérdidas producidas. Esto no sólo va a provocar una disminución del rendimiento físico, sino que además aumenta el riesgo de lesiones, y puede poner en juego la salud e incluso la vida del deportista.

La deshidratación afecta el rendimiento deportivo porque:

  • Disminuye la obtención de energía aeróbica por el músculo.
  • El ácido láctico no puede ser transportado lejos del músculo.
  • Disminuye la fuerza.
  • Desciende la capacidad termorreguladora.
  • Disminuye la resistencia al ejercicio, calambres, mareos, aumento del riesgo de sufrir lipotimias e incremento de la temperatura corporal hasta 38 grados.
  • Disminuye de la fuerza muscular, contracturas, cefaleas y aumento de la temperatura corporal hasta 39 grados.
  • Se pueden producir contracturas graves, agotamiento, parestesias, posible fallo orgánico, golpe de calor.

Por ello, aunque existen características individuales que establecen diferencias muy marcadas entre los deportistas (factores ambientales, aclimatación previa, estado de entrenamiento, peso corporal, ingesta de fármacos, etc.), se puede decir que el primer consejo que debe establecerse en relación con la realización de un ejercicio físico, más o menos intenso, es la necesidad de reponer los líquidos perdidos. El descenso de peso producido por la evaporación del sudor es muy variable. Una manera sencilla de saber la cantidad de agua perdida en una actividad física es pesarse antes y después de realizar el ejercicio, ya que en esfuerzos inferiores a 3 horas la pérdida de agua por la respiración es poco significativa, comparada con la que se produce a través del sudor. Si el deportista se pesa en las mismas condiciones durante varios días (al levantarse, por ejemplo), las variaciones pueden reflejar su estado de hidratación previo al esfuerzo y, al comparar el peso antes y después de la actividad física, se determina el grado de deshidratación provocado por el ejercicio.

REHIDRATACIÓN DURANTE EL EJERCICIO:

El objetivo es conseguir que los deportistas ingieran la cantidad de líquido suficiente que permita mantener el balance hidroelectrolítico y el volumen plasmático adecuados durante el ejercicio. A partir de los 30 minutos del inicio del esfuerzo empieza a ser necesario compensar la pérdida de líquidos, y después de una hora esto se hace imprescindible

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http://www.lavanguardia.com/deportes/20160527/402082309026/farmaceuticos-recuerdan-a-mayores-y-deportistas-la-importancia-de-beber-agua.html

Información extraida del COL-LEGI OFICIAL DE FARMACÈUTICS DE BARCELONA y del CONSENSO SOBRE BEBIDAS PARA EL DEPORTISTA. COMPOSICIÓN Y PAUTAS DE REPOSICIÓN DE LÍQUIDOS DOCUMENTO DE CONSENSO DE LA FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE MEDICINA DEL DEPORTE.

 

 

CORRER BAJO EL SOL


Correr en verano conlleva más riesgos debido a las altas temperaturas y a otro factor importante en las zonas costeras, la humedad. No es el calor, sino la humedad lo que más afecta a los corredores. Por ejemplo, en julio puede haber una temperatura de 37 ºC a las 8 de la mañana en zonas de la costa, pero si la humedad llega al 100%, sufrirás mucho más. El aire húmedo reduce la capacidad del cuerpo para refrigerarse mediante el sudor. El índice térmico combina la temperatura con la humedad relativa para ofrecer el valor de la temperatura aparente, que es la verdadera sensación de calor.

 Con las elevadas temperaturas es necesario llevar:

Gorra: te tapa del sol e incluso hay algunos corredores que empapan la gorra de agua para llevar la cabeza fresquita.

Gafas de sol: te protegen algo tan valioso como los ojos de los rayos solares.

Ropa:holgada para mejorar la transpiración y de colores claros para no atraer a los rayos solares.

Crema solar:  antes de salir a correr hay que ponérsela, ya que al llevar poca ropa los rayos del sol se reflejan de forma directa en tu cuerpo al igual que en la playa, debemos pensar que es lo mismo y que debemos protegernos.images (1).jpg

Botella de agua: no es algo cómodo salir a correr así, pero es necesario.

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Debemos tener claro que lo primero es nuestra salud. Por eso hay 3 factores muy importantes que no debemos olvidar:

Hidratación. Es imprescindible, si quieres correr durante la mañana, hidratarte bien el día anterior, debes saber que 0,5/1L de agua equivale a 1 hora de ejercicio de manera aproximada.

Planificación. Debemos saber que de 12am/6pm son las horas donde encontraremos más calor, así que en la medida de lo posible las horas ideales serían de 6am/10am y 8pm/12pm. Podemos encontrarnos con el problema en que no se pueda correr a estas, pero totalmente solucionable con los siguientes consejos.

Botella de agua

Gorra

Gafas de sol

No más de 30 minutos

Por otra parte, si tenemos cerca de nuestro trayecto parques con sombras, fuentes, sería estupendo ya que descienden las temperaturas…si en cambio estamos cerca de montaña, seguramente tendremos un clima más favorable.

Sensatez. Seguro que muchos conoceis a alguien (o vosotros mismos) que alguna vez ha sufrido fatiga, calambres, dolores costales…pero el problema es que en la mayoría de los casos, ya sea por coraje/fuerza/ganas se ha hecho caso omiso a las señales del cuerpo humano y se ha seguido con la práctica deportiva obteniendo como consecuencias mareos, vómitos, bajadas de tensión. Si alguna vez teneis náuseas o pesadez de cabeza, id por la sombra y bebed algo frío. Hay otros signos de alerta, como sentirte peor de lo normal, notar malestar, o dejar de sudar, que deben hacerte parar y buscar un lugar frío. Por encima de todo debes escuchar a tu cuerpo y hacer caso a las señales que te envía, porque sabe mejor que tú lo que te conviene.

Un 78% de las personas que participan en carreras urbanas de fondo no se controla el factor de riesgo cardiovascular — InfoICS


Compartimos este interesantísimo artículo publicado por el ICS (Institut Català de la Salut). Porque runners cada vez hay más … pero ha que correr con cabeza.

Un 78% de les persones que participen en curses urbanes de fons no s’ha controlat el factor de risc cardiovascular, tot i que entre elles hi ha persones amb sobrepès o que poden haver tingut antecedents familiars de problemes del cor. Aquesta dada rellevant forma part d’un estudi elaborat per les metgesses Julia Gómez, Laia Cases i Alba Sinfreu […]

a través de Un 78% de les persones que participen en curses urbanes de fons no es controla el factor de risc cardiovascular — InfoICS

CORRER LENTO TAMBIEN TIENE BENEFICIOS


Correr es un deporte aeróbico que incide directa y positivamente mente sobre la salud cardiovascular y la capacidad respiratoria: mejora la circulación y el oxígeno llega más y mejor a todos los tejidos del organismo, incluido el cerebro. Y una de las consecuencias es una mayor liberación de endorfinas. Sin embargo, el ejercicio regular permite enseñar al organismo frente al estrés. De hecho, éste percibe el esfuerzo físico como una situación de estrés, pues al realizarlo aumenta la frecuencia cardíaca y se acelera la respiración.

Pero en este caso el estrés dura mientras se corre y en poco tiempo el cuerpo se acostumbra a verse sometido a pequeñas dosis de estrés de duración limitada que sirve para liberar serotonina y, por la acción de este neurotransmisor, la tensión acumulada durante el día y eliminar la ansiedad que ésta pueda haber generado.

De este modo el estrés mental y emocional se combate con pequeñas dosis de estrés físico, mejorando el estado de ánimo. Asimismo, al correr se inicia una suerte de terapia dirigida a mejorar la autoestima, en la medida que se van logrando los objetivos que llevaron a la decisión de practicar ejercicio regularmente y que dan paso a otros nuevos.

Por último, no hay que olvidar que la recompensa final es una buena salud, ya que el ejercicio físico conlleva un sistema inmune más eficaz, lo que implica un menor riesgo de sufrir infecciones, y, dado el caso, permite reducir y controlar factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes tipo 2 o la obesidad.

El cuerpo humano está diseñado para moverse, andar, correr… de modo que no hacerlo de forma continuada puede derivar en un deterioro prematuro de nuestras arterias, músculos, huesos, etc. Sin embargo, hacerlo conlleva muchos beneficios. Lo curioso es que no hace falta correr rápido para beneficiarse de ello. Es más, correr suave es fundamental.

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El correr despacio es una premisa válida tanto para las personas que lo hacen con objetivos de salud, como para los que lo hacen como parte de un entrenamiento estrictamente deportivo, pues en este último caso es la base para adquirir resistencia sin riesgo de lesiones.

Correr despacio es la mejor manera de enseñar a los músculos a optimizar la energía y de ganar progresivamente resistencia aeróbica, capacitando al cuerpo para correr cada vez más y de vez en cuando poder correr a un ritmo más rápido.

LA VELOCIDAD MODERADA ES LA BASE DEL ENTRENAMIENTO

Los rodajes a ritmos tranquilos son la base de un buen entrenamiento para el corredor. Es lo que te ayuda a ganar resistencia y, en definitiva, a aguantar más corriendo. Entrenar así “acostumbra” a tus músculos a optimizar la energía y a usar (quemar) las grasas como combustible. Además, no podría haber días fuertes de entrenamiento (series, cambios de ritmo, calidad) sin los días suaves de rodaje, pues el cuerpo necesita de esos días para asimilar a tiempo todas las sesiones.

CORAZÓN Y PULMONES MÁS FUERTES

Está relacionada directamente con esta optimización de la energía el fortalecimiento del corazón, ya que correr suave reduce el pulso basal en reposo: se bombea la sangre a todo el cuerpo con menos pulsaciones (o lo que es lo mismo, a igualdad de pulsaciones, se bombea más sangre), lo que se traduce en un corazón más eficaz y que “trabaja” menos. Además, la capacidad pulmonar crece y la probabilidad de tener problemas vasculares (arterias) y cardiopatías disminuye. .

BIENESTAR Y RELAX

Tras acabar una kilometrada a ritmo suave, todos los corredores coinciden con las sensaciones: relajación, bienestar, paz interior… Además de físicamente, se encuentra el equilibrio psicológico. Te ayuda a tener una mente más despejada y unas ideas más claras, lo que en la vida cotidiana se traduce en una personalidad más calmada, en alterarse menos y en gestionar mejor las situaciones complicadas. En definitiva, menos ansiedad y depresión: correr suave es sinónimo de equilibrio.

BIORRITMOS REGULADOS

Te ayuda a regular los ciclos de sueño y el tránsito intestinal.

MÚSCULOS, HUESOS Y TENDONES MÁS FUERTES

No sólo es bueno para tus órganos. Correr suave también fortalece los músculos, tendones, huesos y cartílagos de prácticamente todo el cuerpo. Genial para prevenir otras enfermedades como osteoporosis. Además, tus defensas también se fortalecen por lo que será menos probable que contraigas un resfriado, por ejemplo.

PESO CONTROLADO

Corriendo asiduamente se puede comer prácticamente de todo y mantener, a la vez, el peso controlado. Correr suave es una de las mejores herramientas para perder peso.

ESTILIZA LA FIGURA

Por supuesto, corriendo lento se consigue uno de los fines buscados por muchos: tu cuerpo se estiliza. La piel se vuelve tersa, los músculos se tonifican, pérdida de peso…

 

CORRER LENTO TE ALARGA LA VIDA

En definitiva, está demostrado que salir a rodar a ritmos suaves y de forma continuada te proporciona una vida más longeva.

Correr despacio media hora diaria es suficiente no solo para mantenerse en forma, sino también para mantener un buen estado general de salud.

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Este artículo ha sido elaborado con información extraída de http://www.sanitas.es y http://www.foroatletismo.com

RUNNERS ALERGICOS


Correr con alergia, ¡se puede!

Claves para salir a correr… ¡con alergia!

 

Ojos llorosos, garganta reseca, estornudos… ¿Vas a salir a correr? Lo primero que tienes que hacer es comprobar el nivel de polen (entra la web de la Sociedad Española de Alergias). Los verdaderos runners no se la juegan. Si un día te ves muy afectado cambia la calle por la cinta en interior o, simplemente, descansa.

Al final del artículo os daremos unas muy buenas recomendaciones.

QUÉ ES LA ALERGIA AL POLEN.

El polen causa rinitis alérgica, que consiste en una inflamación de la mucosa nasal.
Cuando llega la primavera, los síntomas de la alergia pueden ser desesperantes: tos, estornudos, picazón en los ojos y la nariz que moquea pueden hacer de cualquier día un reto para los millones de personas que tienen alergia al polen.
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Sin embargo, aunque no existe cura para la mayoría de las alergias,  además del tratamiento, la mejor manera de luchar contra las alergias es aprender la manera de evitarlas.
Afecta a millones de personas en todo el mundo.

Sólo las plantas que polinizan a través del aire, las denominadas plantas anemófilas, son las que cargan la atmósfera de polen de forma inadvertida para todos menos para los alérgicos. Entre estas plantas destacan algunos árboles como el pino, el tilo, el castaño, el álamo, el carpe, el roble, el arce, el haya, el fresno, el plátano, el aligustre, el saúco, el ciprés, la morera, el olivo o la acacia, entre otros. También las hierbas que crecen en los márgenes de las carreteras.

La polinización se produce en diferentes épocas según la especie entre diciembre y marzo; el plátano de sombra, entre marzo y abril; las gramíneas, entre abril, mayo o junio; el olivo, entre mayo y junio., etc. Y algunas plantas incluso polinizan durante todo el año.

El tipo de planta que más alergia al polen causa en España y en toda Europa es el de las gramíneas. Esto se debe a la gran alergenicidad de sus pólenes y a su extensa distribución vegetal. Su periodo de polinización es muy amplio debido a que dentro de la gran diversidad de sus especies cada una cuenta con su particular periodo de floración.

Alergia y contaminación:

La contaminación ambiental puede favorecer la acción lesiva del polen y el aumento de los síntomas de la alergia.
Las partículas de emisión diésel producidas por vehículos, calefacciones y emisiones industriales crean un ambiente hostil al que las plantas reaccionan de manera “defensiva”.
Estas partículas e adhieren a los pequeños granos de polen que actúan como transportadores de partículas dentro del árbol respiratorio. Los pólenes de zonas contaminadas generan nuevas proteínas denominadas “proteínas de estrés” que tienen una mayor capacidad de estimular la respuesta alérgica de las personas.
Por efecto tóxico directo dañan la mucosa del tracto respiratorio y dan lugar a una inflamación local que facilita la entrada de los alérgenos. Aumentan la reactividad bronquial en personas con predisposición al asma. Modifican la respuesta inmunológica del organismo incrementando la síntesis de anticuerpos IgE frente al polen.

Tratamiento:

ESTILO DE VIDA Y EVITAR LOS ALERGENOS:

El mejor tratamiento es evitar los pólenes que causan los síntomas.

ANTIHISTAMÍNICOS:

Los antihistamínicos funcionan bien para tratar los síntomas de alergias. Se pueden utilizar cuando los síntomas no suceden muy a menudo o no duran mucho tiempo. Algunos pueden causar somnolencia.

CORTICOESTEROIDES:

  • Los corticoesteroides nasales en aerosol son el tratamiento más efectivo para la rinitis alérgica.
  • Funcionan mejor cuando se usan de manera continua, pero también pueden servir cuando se utilizan por períodos de tiempo cortos.

DESCONGESTIONANTES:

  • Los descongestionantes también pueden ayudar a reducir síntomas como la congestión nasal.
  • No deben usarse más de 3 días seguidos.

VACUNAS ANTIALÉRGICAS:

Las vacunas contra las alergias (inmunoterapia) algunas veces se recomiendan si  no se puede evitar el polen y si sus síntomas son difíciles de controlar. Esto incluye inyecciones regulares del polen al que usted es alérgico. Cada dosis es ligeramente mayor a la anterior, hasta que alcance la dosis que le ayude a controlar los síntomas. Las vacunas contra las alergias pueden ayudar al cuerpo a ajustarse al polen que está causando la reacción.

 

HOMEOPATIA:

La homeopatía es de utilidad tanto como tratamiento de base como durante toda la estación alérgica ya que proporciona un alivio sintomático eficaz, ayuda a espaciar las crisis y además permite, con el paso del tiempo, modificar la reacción del organismo frente a los pólenes. No crea adicción, no produce somnolencia

En la misma línea, es importante destacar el papel complementario de los medicamentos homeopáticos por su compatibilidad con otros tratamientos.

El primer nivel de acción de la homeopatía se relaciona con la capacidad que podemos tener de bajar la sensibilidad de la persona hacia el alérgeno en particular que provoca sus síntomas. Así, cualquier sustancia que provoque una reacción alérgica  podemos convertirla en un medicamento homeopático a través del proceso clásico de dilución y dinamización por el que se fabrican todos los  medicamentos homeopáticos. Por ejemplo, a partir del polen obtenemos el medicamento homeopático POLLENS 30CH.

También tendremos en cuenta si las crisis se acompañan de somnolencia, falta de gusto y olfato, ansiedad o cualquier otra característica particular de la alergia de nuestro paciente concreto. Existen medicamentos como NUX VOMICA 5CH, EUPHRASIA 5CH, ALLIUM CEPA 5CH, SABADILLA 5CH, entre otros cuantos, que nos servirán para tratar los síntomas de cada persona alérgica tal y como los manifieste, tal y como  lo necesite.

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Recomendaciones para  runners alérgicos:

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  • Evita parques o zonas con árboles y vegetación. Plantéate un recorrido lo más urbanita posible.
  • Modifica tus horarios. Intenta salir a correr en horas en las que el nivel de polen en el ambiente sea inferior. La mayor concentración se presenta al amanecer y al atardecer.
  • No salgas a correr con mucho viento, ya que este esparce el polen provocando que las vías respiratorias se vean más afectadas.
  • Los días posteriores a un día de tormenta o lluvia, en cambio, son los mejores. Después de llover el polen en el ambiente se aplaca y las vías respiratorias del deportista sufrirán menos.
  • ¿Necesitas inhalador? Entonces para correr también es una de tus armas.Úsalo 15 minutos antes de darle a la zapatilla y llévalo contigo durante el recorrido.
  • Calienta durante más tiempo, marcarás el ritmo respiratorio que tu cuerpo va a seguir y reducirás los episodios de asma.
  • Lleva siempre gafas de sol, calmarán el picor de los ojos.
  • Existen mascarillas deportivas especiales para evitar polen o, si sales en ciudad, polución. Son una opción a tener en cuenta ya que actúan como filtro a la hora de inhalar el aire, dejando que solo pasen a nuestro cuerpo las partículas de oxigeno.
  • En caso de sentir ahogamiento o “pitos» deja de correr. Hazlo de forma suave, reduce la intensidad y termina caminando. No te pares de golpe.
  • ¿Terminada la sesión? Procura ducharte y cambiarte de ropa lo antes posible para deshacerte de todo el polen que hayas podido arrastrar, ya que los síntomas de la alergía en las vías respiratorias aparecen una hora después del entrenamiento. La ropa va directamente a la lavadora, por supuesto.

Y para alérgicos no runners:

  • Evitar las salidas al campo y las actividades al aire libre en días “pico”.
  • Consultar los niveles de polen a través de aplicaciones móviles avaladas por la SEAIC o en la web http://www.polenes.com
  • Cerrar las ventanas de la casa. Ventilar la vivienda al mediodía y por poco tiempo.
  • Utilizar gafas de sol en el exterior y mascarilla que cubra nariz y boca en días de alta polinización.
  • Viajar con las ventanillas del coche subidas.
  • Usar filtro antipolen en el coche y purificadores de aire en casa.
  • No cortar el césped ni podar en días de alta polinización.

LLEGA EL BUEN TIEMPO…¡A CORRER!


El buen tiempo invita a practicar deporte al aire libre. Pero cuidado, no quieras que llegue a toda prisa, pues correr es una práctica que requiere tomar ciertas precauciones.

Con el sol y unas temperaturas más agradables, a muchos les entran las ganas de salir a correr. Pero si no habeis corrido en todo el invierno…tendreis que empezar poco a poco. He aquí algunas consignas a seguir para retomar el ejercicio lentamente. 

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Correr de forma progresiva:

Al salir, opta por un paso ligero, alternando caminar y trotar. “No se trata de adelantar a nadie, ni de recuperar el tiempo perdido”, aconsejan los preparadores físicos. El tiempo apropiado: una serie de 20 minutos de footing ligero, entre marcha y carrera. Al mismo tiempo, si decides aumentar la duración, debes hacer lo mismo con la velocidad. Así pues, dispones de dos factores para mejorar la eficacia. 

Una serie ideal para arrancar duraría alrededor de 20 minutos. Después, se puede aumentar hasta 30, 45 o incluso una hora, que es el objetivo final. Hay que ir etapa por etapa, de forma escalonada. Entre una y otra pueden pasar uno y dos meses.  Una vez superado este obstáculo, y cuando consigas acabar la serie sin problemas, puedes variar la dificultad y alternar las secuencias. 

Correr: la frecuencia apropiada

Una vez a la semana es suficiente para empezar. Tan solo a partir de la tercera sesión podrás pasar a dos entrenamientos semanales. Eso sí, sin olvidar las 48 horas de recuperación tras cada sesión. De lo contrario, el organismo no tendrá tiempo de integrar el cambio. Correr dos veces a la semana durante los tres primeros meses es un buen ritmo. Después, si te apetece, puedes pasar a tres sesiones.

Correr sobre el terreno perfecto:

Sin duda, lo ideal sería correr en un espacio verde, puesto que el aire libre nos obliga a doblar nuestra capacidad pulmonar. Así pues, es preferible evitar correr en la ciudad, porque al atravesar las calles principales, respiramos el humo de los tubos de escape y estamos rodeados de contaminación. Aunque sea para dirigirse a la zona “verde” de la ciudad para correr. Además, también se desaconseja porque afecta a las articulaciones. Correr por asfalto tiene un impacto negativo en ellas. Cualquier superficie dura, crea choques a nivel de articulaciones. Al final, eso provoca una repetición de tendinitis”, recuerda el entrenador.

En el campo o en la montaña, el suelo es más flexible, más arenoso, lo cual asegura una mejor amortiguación. Es un consejo que todos deberíamos seguir si queremos evitar problemas articulatorios.  

Correr: hidratarse bebiendo pequeños sorbos:

Es recomendable hidratarse bien y beber alrededor de un litro y medio de agua al día, cada día. Mejor si es a pequeños sorbos. Cuando corremos, pensamos en beber agua antes y después del ejercicio. Hidratarse corriendo es posible si se va equipado con un buena cantimplora que se ata a la cintura.

Equiparse: un detalle importante:

Una carrera a pie, tal y como su nombre indica, afecta, en primer lugar, a los pies. Por lo tanto, hay que cuidarlos. Existen zapatillas específicas para correr. No es la estética, sino la calidad lo que debemos tener en cuenta. Es fundamental que una buena zapatilla sostenga el pie y amortigüe los impactos. El impacto es tres o cuatro veces el peso del cuerpo sobre el suelo y, por lo tanto, sobre los pies.

Correr requiere un antes y un después:

  • Calentamiento inicial, esa es la clave

El objetivo es subir la temperatura interna del cuerpo, así el músculo se prepara el esfuerzo y además se mejora la elasticidad muscular.

  • Estiramientos posteriores

La carrera a pie puede provocar microlesiones. Se puede “reparar” la estructura del músculo con una sesión de estiramientos para concluir la carrera. Podemos dedicar, al menos, un minuto de estiramientos. Resultado: una liberación de endorfinas, las hormonas de la felicidad.

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¿Aún no os habeis decidido?:

https://farmarunning.wordpress.com/2015/02/23/a-que-esperas-para-empezar-a-correr/

Día mundial de la actividad física


Hoy 6 de abril es el día mundial de la actividad física.

Día mundial de la actividad física

También os queremos hablar de los mitos que existen en torno a la práctica de deporte. Clicad aquí.

Y de las recomendaciones que hace la OMS (Organización Mundial de la Salud) relativas a la práctica de actividad física.

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